Tras implementar el sistema en Suecia, Alemania y México, llegó el momento de sumar a Estados Unidos a la lista de usuarios.
“Ha sido un recorrido bastante duro para nosotros, pero a largo plazo hay muchas ventajas en que todos trabajemos dentro del mismo sistema digital. Será más fácil compartir datos, desarrollar procesos comunes y colaborar a nivel global. El apoyo del equipo del proyecto ha sido invaluable, especialmente cuando nos hemos encontrado con problemas”, comenta Erik Enghag, Site Manager en South Bend.
Colaboración intensiva
El primer paso para convertir el plan en realidad se dio en enero, con un análisis de deficiencias integral. Desde entonces, el equipo clave de South Bend de entre ocho y diez personas ha trabajado intensamente con colegas de Suecia y México para adaptar el sistema a las condiciones locales, contando siempre con el apoyo de todo el sitio para asegurar que la producción continuara a tiempo como de costumbre.
Uno de los principales retos ha sido la unidad de medida. Pasar de pulgadas y libras a milímetros y kilogramos ha puesto a prueba la intuición profesional y la comprensión profunda del material por parte del personal.
“Todo lo que hemos dado por sentado durante décadas sobre pesos y medidas cambió de la noche a la mañana, y todo, desde la documentación hasta el control de calidad tuvo que revisarse. Es un cambio importante que requiere paciencia, pero cada semana vemos mejoras”, afirma Dave Rogers, Quality and Engineering Manager.
Mike Wolbeck, encargado de la planificación de producción, agrega:
“Ha sido un año intenso, pero salimos adelante. El apoyo del equipo de OneShare en Suecia ha sido excelente. Anoche les envié un mensaje, y cuando desperté, ya tenía la respuesta.”
